el blog de reseñas de Andrés Accorsi

martes, 28 de marzo de 2017

DOS DE MARTES

Ya estoy de vuelta con nuevas lecturas.
Arranco en 2013, en Nueva Zelanda, donde el sello Beyond Reality Media recopila en libro los cuatro episodios de The Time Travelling Tourist, una saga escrita por Will Geradts (también coordinador de BRM) y Richard Fairgray, junto al dibujante chileno Gonzalo Martínez, a quien ya nos cruzamos varias veces acá en el blog.
La trama gira entorno a Beethoven Jones, un pibe que cuenta con un gadget que le permite viajar a gusto y piaccere por el tiempo. Su hobby, su diversión, su pasión, es esa: aparecer en momentos cruciales de la Historia, sacarse una selfie y mandarle una postal a los padres, onda “Acá estoy, en pleno hundimiento del Titanic/ asesinato de Abraham Lincoln/ ataque a las Torres Gemelas/ llegada del hombre a la Luna/ incendio de Roma, o lo que sea”. En sus viajes descubre que hay UN día de 1993 en que un tipo que tiene un local de donuts de New York horneó las mejores donuts de la historia. Entonces, entre viaje temporal y viaje temporal, pasa por el local a comprar unas cuantas de estas facturas redondas que comen los yankis. Claro, Beethoven va una vez por día, pero para los que lo atienden, va cada 10 ó 20 minutos (siempre durante el mismo día) y se empiezan a preguntar qué hace este pibe con todas esas donuts. Eventualmente, Beethoven pegará onda con Rebecca, la hija del dueño del local, y los guionistas sumarán una trama de comedia romántica a ese argumento gracioso, pero que ni a palos alcanza para casi 100 páginas de historieta.
Ese es el punto débil de TTTT: la premisa es atractiva, pero no para la extensión de la obra, sino para algo mucho más breve. Dentro de todo, el desarrollo se hace llevadero, sobre todo cuando Geradts y Fairgray le empiezan a dar más bola a la relación entre Beethhoven y Rebecca. Por suerte no llegué al final pidiendo la hora porque no me los aguantaba más. El final pega un giro raro en las dos últimas páginas, creo que porque empalma con otra historia en la que Beethhoven también tiene un papel, pero que parece ir para otro lado, más de ficción post-apocalíptica.
El dibujo de Gonzalo Martínez apuntala con solvencia dos aspectos fundamentales del guión: para las escenas de comedia se luce en las expresiones faciales, y para las escenas que recrean momentos históricos deja la vida en la documentación. El resto está bien, es correcto sin descollar. Cuando los personajes aparecen de cuerpo entero y en movimiento, el dibujo adolesce de un cierto estatismo, lejos de la plasticidad que adquieren los rostros en los primeros planos, pero nada que haga demasiado ruido. El colorista Juan Moraga también hace un aporte muy bienvenido a la faz gráfica de TTTT, una historieta extraña en algunos aspectos, pero que puede ser una buena puerta de entrada para explorar el interesantísimo panorama del comic neozelandés.
Tenía pendiente una revancha con Emilio Balcarce y Jok, después de aquel Knightmare que no me había terminado de cerrar. Por suerte en 2016 la dupla editó también Valkiria, una saga muy superior a Knightmare en todos los rubros, cuyo único defecto es que dura apenas 46 páginas y te deja con las ganas de leer mucho más.
Esta vez, Balcarce propone una aventura intensa y muy ganchera, en la que nos invita a revisitar la mitología nórdica, los relatos épicos de Odin, Loki y demás dioses de Asgard, con un giro muy atractivo: estos muchachos no son dioses posta, sino visitantes que llegaron de otro planeta, con una tecnología mucho más avanzada que la que poseían los humanos en ese entonces. En paralelo a la trama de intriga palaciega y machaca a todo o nada que (como no puede ser de otra manera) derivará en un inevitable Ragnarok, Balcarce nos hace partícipes del crecimiento de un personaje central, Freyja, quien para el final del tomito será una heróina con toda la chapa, a la que queremos ver protagonizar muchas historias más. Valkiria tiene muy buen ritmo, escenas de alto impacto, muchas referencias a la mitología nórdica y sobre todo un gran trabajo en la construcción de la protagonista.
También muy por encima de su desempeño en Knightmare lo tenemos a Jok, que acá tiene la posibilidad de dibujar viñetas más grandes, menos abigarradas, en las que su dibujo se luce mucho más. Hay menos mancha y más detalles, más sutilezas. Como en casi todos los trabajos de Jok, se cuela por algún lado la influencia de su mentor, Rubén Meriggi, y esta vez también vi cositas que me hicieron acordar al maestro Enrique Breccia. El trabajo de grises es excelente, creo yo que fruto de un muy logrado traspaso a blanco y negro de una historieta que en Europa se publicó a todo color. Como decía, es una pena que haya sólo 46 páginas de esto, pero bueno, por suerte tengo otra obra de Jok en el pilón de la merca sin leer.
Volvemos pronto con nuevas reseñas.

6 comentarios:

Román Vignolo dijo...

Lo que más me gusta de este tomito de Valquiria es que es una historia autoconclusiva. Una aventura para leer y terminar con un argumento lineal que sirve para pasar un rato agradable. (Los dioses mitológicos son extraterrestres es el argumento incluso de todos los documentales de Historias Channel). La construcción del personaje de Freija es básica en su inicio y lo hemos visto también en peliculas y series medievales o épicas. Celebro este tipo de historias autonclusivas y de aventuras con tramas que todo el mundo puede entender y es una historia para regalar también para iniciar a los que no son lectores de historietas. Salvo por la innecesaria escena de sexo en la última página, que una viñeta de unas manos masculinas agarrando una cintura femenina, un dibujo incompleto que sugiera hubiera sido mejor que un Doggystyle explícito.

Cesar Libardi dijo...

Román te salio el puritano de adentro. Es un doggystyle super cuidado. Para ver cosas fuertes esta pornhub. Y estas son historietas por el amor de Jebuzzz!

Abrazo de gol.

Emilio Balcarce dijo...

Es un doggystyle super cuidado y totalmente justificado, porque el personaje es mitad humano y mitad perro, ademas de un toque de humor caracteristico mio.Pero me alegro que te haya gustado Roman. Gracias por tu comentario.

Román Vignolo dijo...

Lo leyó Alex primero! Y tiene 11 años, está en esa zona gris donde saben un poquito de esas cuestiones pero no tanto. Entonces es culpa mía porque trato de incentivar la la lectura de historietas pero esto me patea en contra si tengo que andar respondiendo preguntas. Entiendo lo que dice Balcarce abajo que está justificado desde el personaje por los instintos que había reprimido algunas páginas más atrás y lo comparto. Pero con mi hijo tengo una política: Escenas de muertes, sangre, tripas sí. Escenas de sexo no. Como dijo Homero que aprenda como yo aprendí, jajaja. Abrazo

Jok dijo...

Gracias , Román! te re-banco!

Jorge Blanco dijo...

Lastima que no se pudo editar con el color original.